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jueves, 1 de julio de 2010

martes, 29 de junio de 2010

"Esperando a los bárbaros" Constantino Cavafis

Esperando a los bárbaros

-¿Qué esperamos congregados en el foro?
Es a los bárbaros que hoy llegan.

-¿Por qué esta inacción en el Senado?
¿Por qué están ahí sentados sin legislar los Senadores?

Porque hoy llegarán los bárbaros.
¿Qué leyes van a hacer los senadores?
Ya legislarán, cuando lleguen, los bárbaros.

-¿Por qué nuestro emperador madrugó tanto
y en su trono, a la puerta mayor de la ciudad,
está sentado, solemne y ciñiendo su corona?

Porque hoy llegarán los bárbaros.
Y el emperador espera para dar
a su jefe la acogida. Incluso preparó,
para entregárselo, un pergamino. En él
muchos títulos y dignidades hay escritos.

-¿Por qué nuestros dos cónsules y pretores salieron
hoy con rojas togas bordadas;
por qué llevan brazaletes con tantas amatistas
y anillos engastados y esmeraldas rutilantes;
por qué empuñan hoy preciosos báculos
en plata y oro magníficamente cincelados?

Porque hoy llegarán los bárbaros;
y espectáculos así deslumbran a los bárbaros.

-¿Por qué no a acuden, como siempre, los ilustres oradores
a echar sus discursos y decir sus cosas?

Porque hoy llegarán los bárbaros y
les fastidian la elocuencia y los discursos.

-¿Por qué empieza de pronto este desconcierto
y confusión? (¡Qué graves se han vuelto los rostros!)
¿Por qué calles y plazas aprisa se vacían
y todos vuelven a casa compungidos?

Porque se hizo de noche y los bárbaros no llegaron.
Algunos han venido de las fronteras
y contado que los bárbaros no existen.

¿Y qué va a ser de nosotros ahora sin bárbaros?
Esta gente, al fin y al cabo, era una solución.

jueves, 14 de enero de 2010

desde Calle Poesía

Una gaviota

de Calle Poesía por Yamil Narchi

Una gaviota
volando sobre el barco.
El inmigrante
se pone de pie
a contemplar el prodigio.
Cesa el ruido del mar.
Una mirada última
a lontananza,
a la tierra de origen
que no se alcanza a ver.
Después,
una gaviota.
— Esa gaviota, Fuad, dijo el inmigrante,
lleva en su cuello colgadas
las lágrimas de los hijos
que tendremos.
Lleva en el pico el alimento
que vinimos a buscar.
La esposa del inmigrante,
con voz de alondra, dice:
— Todo estará bien, ojos de mis ojos,
todo estará bien.




Yamil Narchi Sadek
2008

viernes, 20 de noviembre de 2009

One Art

The art of losing isn't hard to master;
so many things seem filled with the intent
to be lost that their loss is no disaster.

Lose something every day. Accept the fluster
of lost door keys, the hour badly spent.
The art of losing isn't hard to master.

Then practice losing farther, losing faster:
places, and names, and where it was you meant
to travel. None of these will bring disaster.

I lost my mother's watch. And look! my last, or
next-to-last, of three loved houses went.
The art of losing isn't hard to master.

I lost two cities, lovely ones. And, vaster,
some realms I owned, two rivers, a continent.
I miss them, but it wasn't a disaster.


--Even losing you (the joking voice, a gesture
I love) I shan't have lied. It's evident
the art of losing's not too hard to master
though it may look like (Write it!) like disaster.

By Elizabeth Bishop

viernes, 30 de octubre de 2009

Amor constante más allá de la muerte

Yamil lo acaba de publicar en Calle Poesía. Me pareció una buena idea hacerle eco.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Tres poemas de Guisseppe Ungaretti

Agonia

Morire come le allodole assetate
sul miraggio

O come la quaglia
passato il mare
nei primi cespugli
perché di volare
non ha più voglia

Ma non vivere di lamento
come un cardellino accecato


Agonia

Morir como las alondras desecadas
sobre el epejismo

O como la perdíz
al cruzar el mar
en el primer arbusto
porque de volar
ya no tiene gana

Pero no vivir del lamento
como el el jilguero cegado

Soldati
luglio 1918

Si sta come
d'autunno
sugli alberi
le foglie.


Soldados
julio 1918

Están como
en el otoño
sobre los árboles
las hojas

La madre
E il cuore quando d'un ultimo battito
Avrà fatto cadere il muro d'ombra,
Per condurmi, Madre, sino al Signore,
Come una volta mi darai la mano.

In ginocchio, decisa,
Sarai una statua davanti all'Eterno,
Come già ti vedeva
Quando eri ancora in vita.

Alzerai tremante le vecchie braccia.
Come quando spirasti
Dicendo: Mio Dio, eccomi.

E solo quando m'avrà perdonato,
Ti verrà desiderio di guardarmi.

Ricorderai d'avermi atteso tanto,
E avrai negli occhi un rapido sospiro.

La madre

Y el corazón cuando de un último latido
haya hecho caer el muro de sombra,
para llevarme, Madre, sino al Señor,
como en otro tiempo, me darás la mano.

Arrodillada y decidida
serás una estatua frente al Eterno,
como te miraba entonces
cuando aún estabas viva.

Elevarás temblorosa los viejos brazos.
Como cuando moriste
diciendo Dios Mio, estoy aquí

Y sólo cuando me haya perdonado
de vendrá la gana de mirarme

Recordarás haberme esperado tanto
y habrá en tus ojos un súbito suspiro.

jueves, 3 de septiembre de 2009

And Death Shall Have No Dominion

And death shall have no dominion.
Dead men naked they shall be one
With the man in the wind and the west moon;
When their bones are picked clean and the clean bones gone,
They shall have stars at elbow and foot;
Though they go mad they shall be sane,
Though they sink through the sea they shall rise again;
Though lovers be lost love shall not;
And death shall have no dominion.

And death shall have no dominion.
Under the windings of the sea
They lying long shall not die windily;
Twisting on racks when sinews give way,
Strapped to a wheel, yet they shall not break;
Faith in their hands shall snap in two,
And the unicorn evils run them through;
Split all ends up they shan't crack;
And death shall have no dominion.

And death shall have no dominion.
No more may gulls cry at their ears
Or waves break loud on the seashores;
Where blew a flower may a flower no more
Lift its head to the blows of the rain;
Though they be mad and dead as nails,
Heads of the characters hammer through daisies;
Break in the sun till the sun breaks down,
And death shall have no dominion.

Dylan Thomas


lunes, 18 de agosto de 2008

Nocturno, Xavier Villaurrutia

Me sorprende no haber incluído antes este poema en el blog. Pero tiene que estar en el cajón de mis cosas favoritas.

Nocturno

Todo lo que la noche
dibuja con su mano
de sombra:
el placer que revela,
el vicio que desnuda.

Todo lo que la sombra
hace oír con el duro
golpe de su silencio:
las voces imprevistas
que a intervalos enciende,
el grito de la sangre,
el rumor de unos pasos
perdidos.

Todo lo que el silencio
hace huir de las cosas:
el vaho del deseo,
el sudor de la tierra,
la fragancia sin nombre
de la piel.

Todo lo que el deseo
unta en mis labios:
la dulzura soñada
de un contacto,
el sabido sabor
de la saliva.

Y todo lo que el sueño
hace palpable:
la boca de una herida,
la forma de una entraña,
la fiebre de una mano
que se atreve.

¡Todo!
circula en cada rama
del árbol de mis venas,
acaricia mis muslos,
inunda mis oídos,
vive en mis ojos muertos,
muere en mis labios duros.

Xavier Villaurrutia (1903-1951)

miércoles, 18 de junio de 2008

Hoy tuve razones para pensar en Pessoa

AUTOPSICOGRAFÍA

El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
Que hasta finge que es dolor
El dolor que de veras siente.

Y quienes leen lo que escribe,
Sienten, en el dolor leído,
No los dos que el poeta vive
Sino aquél que no han tenido.

Y así va por su camino,
Distrayendo a la razón,
Ese tren sin real destino
Que se llama corazón.

Fernando Pessoa
Versión de Santiago Kovadloff

http://amediavoz.com/pessoa.htm#ABDICACI%D3N

martes, 12 de febrero de 2008

Horas altas

En esta hora fluvial
hoy no es ayer
y aún parece muy lejos la mañana

Hay un azoro múltiple
de estar aquí
de ser en este ahora tan feroz
que ni siquiera tiene fecha

¿Son las últimas horas de este ayer
o el instante en que se abre
otro mañana?

Se me ha perdido el mundo
y no se cuando
comienza el tiempo
de empezar de nuevo

Vamos a ciegas en la oscuridad
Caminamos a oscuras
en el fuego

José Emilio Pacheco
en: Islas a la deriva



martes, 29 de enero de 2008

Preciosa y el aire

A Dámaso Alonso

Su luna de pergamino
Preciosa tocando viene
por un anfibio sendero
de cristales y laureles.
El silencio sin estrellas,
huyendo del sonsonete,
cae donde el mar bate y canta
su noche llena de peces.
En los picos de la sierra
los carabineros duermen
guardando las blancas torres
donde viven los ingleses.
Y los gitanos del agua
levantan por distraerse,
glorietas de caracolas
y ramas de pino verde.
*
Su luna de pergamino
Preciosa tocando viene.
Al verla se ha levantado
el viento que nunca duerme.
San Cristobalón desnudo,
lleno de lenguas celestes,
mira la niña tocando
una dulce gaita ausente.

Niña, deja que levante
tu vestido para verte.
Abre en mis dedos antiguos
a rosa azul de tu vientre.
*
Preciosa tira el pandero
y corre sin detenerse.
El viento-hombrón la persigue
con una espada caliente.

Frunce su rumor el mar.
Los olivos palidecen.
Cantan las flautas de umbría
y el liso gong de la nieve.
¡Preciosa, corre, Preciosa,
que te coge el viento verde!
¡Preciosa, corre, Preciosa!
¡Míralo por dónde viene!
Sátiro de estrellas bajas
con sus lenguas relucientes.
*
Preciosa, llena de miedo,
entra en la casa que tiene,
más arriba de los pinos,
el cónsul de los ingleses.

Asustados por los gritos
tres carabineros vienen,
sus negras capas ceñidas
y los gorros en las sienes.

El inglés da a la gitana
un vaso de tibia leche,
y una copa de ginebra
que Preciosa no se bebe.

Y mientras cuenta, llorando,
su aventura a aquella gente,
en las tejas de pizarra
el viento, furioso, muerde.
Federico García Lorca

jueves, 17 de enero de 2008

Hone Tuwhare

Si alguna ventaja puede tener la muerte de alguien es que, por raros mecanismos humanos, la muerte es noticia. De tal suerte, en algunos casos la muerte de algunos poetas es una excusa para que los conozcamos.
Ayer falleció el poeta maöri Hone Tuwhare, así que me pareció buena idea incluir aquí uno de los textos que encontré en su página web http://www.honetuwhare.co.nz/


To a Mäori figure cast in bronze
outside the Chief Post Office, Auckland


I hate being stuck up here, glaciated, hard all over
and with my guts removed: my old lady is not going
to like it

I’ve seen more efficient scarecrows in seedbed
nurseries. Hell, I can’t even shoo the pigeons off

Me: all hollow inside with longing for the marae on
the cliff at Kohimarama, where you can watch the ships
come in curling their white moustaches

Why didn’t they stick me next to Mickey Savage?
‘Now then,’ he was a good bloke
Maybe it was a Tory City Council that put me here

They never consulted me about naming the square
It’s a wonder they never called it: Hori-in-gorge-atbottom-
of-hill. Because it is like that: a gorge,
with the sun blocked out, the wind whistling around
your balls (your balls mate) And at night, how I
feel for the beatle-girls with their long-haired
boyfriends licking their frozen finger-chippy lips
hopefully. And me again beetling

my tent eyebrows forever, like a brass monkey with
real worries: I mean, how the hell can you welcome
the Overseas Dollar, if you can’t open your mouth
to poke your tongue out, eh?

If I could only move from this bloody pedestal I’d
show the long-hairs how to knock out a tune on the
souped-up guitar, my mere quivering, my taiaha held
at the high port. And I’d fix the ripe kotiro too
with their mini-piupiu-ed bums twinkling: yeah!

Somebody give me a drink: I can’t stand it

Deep River Talk: Collected Poems (Talanoa : Contemporary Pacific Literature)

lunes, 14 de enero de 2008

Hombre preso que mira a su hijo

al "viejo" hache

Cuando era como vos me enseñaron los viejos
y también las maestras bondadosas y miopes
que libertad o muerte era una redundancia
a quién se le ocurría en un paísdonde los presidentes andaban sin capangas
que la patria o la tumba era otro pleonasmo
ya que la patria funcionaba bien en las canchas y en los pastoreos

realmente botija no sabian un corno
pobrecitos creían que libertadera tan sólo una palabra aguda
que muerte era tan sólo grave o llana
y cárceles por suerte una palabra esdrújula

olvidaban poner el acento en el hombre

la culpa no era exactamente de ellos
sino de otros más duros y siniestros
y éstos sí
cómo nos ensartaroncon la limpia república verbal
cómo idealizaron
la vidurria de vacas y estancieros

y cómo nos vendieron un ejército
que tomaba su mate en los cuarteles

uno no siempre hace lo que quiere
uno no siempre puede
por eso estoy aquí
mirándote y echándote
de menos

por eso es que no puedo despeinarte el jopo
ni ayudarte con la tabla del nueve
ni acribillarte a pelotazos

vos sabés que tuve que elegir otros juegos
y que los jugué en serio

y jugué por ejemplo a los ladrones
y los ladrones eran policías
y jugué por ejemplo a la escondida
y si te descubrían te mataban
y jugué a la mancha
y era de sangre

botija aunque tengas pocos años
creo que hay que decirte la verdad
para que no la olvides

por eso no te oculto que me dieron picana
que casi me revientan los riñones

todas estas llagas hinchazones y heridas
que tus ojos redondos
miran hipnotizados
son durísimos golpes
son botas en la cara
demasiado dolor para que te lo oculte
demasiado suplicio para que se me borre

pero también es bueno que conozcas
que tu viejo calló
o puteó como un loco
que es una linda forma de callar

que tu viejo olvidó todos los números
(por eso no podría ayudarte en las tablas)
y por lo tanto todos los teléfonos

y las calles y el color de los ojos
y los cabellos y las cicatrices
y en qué esquina
en qué bar
qué parada
qué casa

y acordarse de vos
de tu carita
lo ayudaba a callar
una cosa es morirse de dolor
y otra cosas morirse de verguenza

por eso ahora
me podés preguntar
y sobre todo
puedo yo responder

uno no siempre hace lo que quiere
pero tiene el derecho de no hacer
lo que no quiere

llorá nomás botija
son macanas
que los hombres no lloran
aquí lloramos todos

gritamos berreamos moqueamos chillamos
maldecimos
porque es mejor llorar que traicionar
porque es mejor llorar que traicionarse
llorá
pero no olvides

Mario Benedetti



El Amor, Las Mujeres y La Vida

martes, 8 de enero de 2008

Ella

Es una intensísima corriente
un relámpago ser de lecho
una dona mórbida ola
un reflujo zumbo de anestesia
una rompiente ente florescente
una voraz contráctil prensil corola entreabierta
y su rocío afrodisíaco
y su carnalesencia
natal
letal
alveolo beodo de violo
es la sed de ella ella y sus vertientes lentas entremuertes que
estrellan y disgregan
aunque Dios sea su vientre
pero también es la crisálida de una inalada larva de la nada
una libélula de médula
una oruga lúbrica desnuda sólo nutrida de frotes
un chupochupo súcubo molusco
que gota a gota agota boca a boca
la mucho mucho gozo
la muy total sofoco
la toda ¡shock! tras ¡shock!
la íntegra colapso
es un hermoso síncope con foso
un ¡cross! de amor pantera al plexo trópico
un ¡knock out! técnico dichoso
si no un compuesto terrestre de líbido edén infierno
el sedimento aglutinante de un precipitado de labios
el obsesivo residuo de una solución insoluble
un mecanismo radioanímico
un terno bípedo bullente
un ¡robot! hembra electroerótico con su emisora de delirio
y espasmos lírico-dramáticos
aunque tal vez sea un espejismo
un paradigma
un eromito
una apariencia de la ausencia
una entelequia inexistente
las trenzas náyades de Ofelia
o sólo un trozo ultraporoso de realidad indubitable
una despótica materia
el paraíso hecho carne
una perdiz a la crema.

Oliverio Girondo (1891-1967)